Anna Fendi es una fuerza creativa que ha contribuido decisivamente a la evolución de Fendi en las tres últimas décadas. Tras un encuentro con el diseñador de yates Christian Grande, se embarca en su próxima aventura creativa.
Tras casi cuarenta años al timón creativo de una de las casas de moda más importantes de Italia, sería más que justo calificar a Anna Fendi de luminaria de la industria de la moda. La dirección creativa, la influencia y la imaginación de esta elegante octogenaria han permitido que Fendi para convertirse en un imperio del estilo. Inició la asociación de más de 50 años de Fendi con el icono de la industria Karl Lagerfeld, trabajando a su lado durante 30 años. Con ella nacieron nuevas líneas, incluida la colección prêt-à-porter de Fendi. Revolucionó el sector de la piel y los accesorios, liderando la investigación sobre materiales y fabricación.
Aunque en 2001 dejó la dirección creativa de Fendi en manos de su hija Sivia y de Lagerfeld, siguió ampliando sus horizontes creativos, lanzando una selección de vinos, exquisitas vajillas y servicios de diseño de interiores. En 2012 se convirtió en la primera mujer italiana en recibir el prestigioso premio del Salón de la Fama del Foro Internacional de Mujeres en Washington. ¿Su próximo reto? El diseño de yates.

Fue un momento de curiosidad lo que unió a Anna Fendi y Christian Grande, la moda y la náutica. Inspirado por su grandioso entorno Art Nouveau en Villa Letitia, la casa de la familia Fendi, Grande estaba dibujando en su cuaderno, algo que nunca le falta. Al ver a otro creativo, Fendi interrumpió su ensueño artístico para averiguar qué estaba dibujando. Empezaron a charlar y el resto, como suele decirse, es historia.
El resultado de este azaroso encuentro es una colaboración sin precedentes: una nueva Edición Especial 370GT, una de Yate Invictus'con exterior de Grande e interiores de Fendi. "Desde el principio nació el deseo de combinar nuestros conocimientos y ponernos en juego", dice Grande. "El encuentro entre el estilo de diseño interior de Anna y el mío en el exterior ha creado un yate único y armonioso".
Un barco no es un símbolo de estatus; es tu casa en el mar. Es el lugar donde te relajas, compartes y disfrutas de la vida.
Puede que éste sea el primer proyecto de yate de Fendi, pero la navegación no le es ajena. "Pasaba los veranos con mi familia en la isla de Ponza y tenemos un pequeño y precioso barco en el que pasamos juntos momentos memorables", dice. "Hoy en día, el mercado presenta barcos muy sofisticados, de alta tecnología. El diseño siempre es bonito, pero a veces echo de menos el espíritu del mar y la calidez que busco cuando estoy en un barco. Un barco no es un símbolo de estatus; es tu casa en el mar. Es el lugar donde te relajas, compartes, disfrutas de la vida".
A la hora de diseñar, Fendi se inspira en todo: un monumento, una fachada, una flor. "Intento rodearme de belleza porque la belleza sólo puede generar belleza", afirma. "Nací en Roma y me considero muy afortunado porque esta ciudad lo representa todo. La creatividad es sin duda un don natural, algo que llevas dentro y necesitas expresar y compartir con los demás, pero la creatividad sin investigación y producción es algo que puede condenarte a ti mismo."

El estilo de Fendi siempre ha favorecido las líneas limpias, los patrones definidos y la atención al detalle. Le gusta mezclar tradición y modernidad, añadiendo siempre un acento extravagante. Su concepto para este interior es un homenaje al romanticismo tradicional de los largos viajes oceánicos con un toque contemporáneo. Inspirado en los antiguos baúles de vapor de pergamino y cuero búlgaro, Fendi utiliza el espacio de forma inteligente, metiendo todo dentro "como en una casa de muñecas". El yate será a la vez bello y funcional, con una paleta de colores equilibrada y materiales poco habituales en el mundo de la náutica. "He intentado decorar esta pequeña joya marina de una forma especial y con una fuerte personalidad", sonríe Fendi. "Siempre he adorado los yates de este tamaño, tienen un sentido intrínseco de la proporción, con un aire íntimo y aventurero".
Para Grande, la "fusión de experiencias" al trabajar con Fendi ha sido esclarecedora. "[Ella] es una persona con una enorme experiencia estilística que ha dedicado su vida al mundo de la moda y a los lenguajes más sofisticados del estilo", afirma. Aunque las colaboraciones entre el mundo de la moda y el de los yates no son inusuales, siempre hay lecciones que aprender y nuevas sinergias que crear. "El mundo del diseño de yates puede aprender de la moda que a veces las cosas pueden ser redondas o cuadradas", dice Fendi. "Por fuera, los yates son muy lineales, dinámicos, perfectamente perfilados. Por dentro hay que poner el alma, el corazón vibrante y palpitante. Es como un fondant au chocolat, el exterior es duro pero el interior marca la diferencia y da al exterior un sabor único. La moda puede ayudar a marcar la diferencia".