Muchos suponen que comprar un yate nuevo ralentiza la depreciación, pero no siempre es así. Por término medio, un yate nuevo puede perder alrededor de 10% de su valor en el primer año, seguido de otros 6-8% anuales. Sin embargo, esto puede variar significativamente en función de la calidad de la construcción y del mantenimiento. Dicho esto, comprar un yate nuevo tiene sus propias ventajas, como la posibilidad de influir en el diseño y la distribución, la ventaja de ser el primer propietario y la tranquilidad que ofrecen las garantías y la asistencia en caso de que algo falle.
Los yates de gama media, bien construidos, de entre 30 y 50 metros de eslora y procedentes de astilleros de renombre tienden a mantener mejor su valor y a depreciarse más lentamente con el paso del tiempo. Las actualizaciones estratégicas y las reformas periódicas también desempeñan un papel clave en la conservación del valor, mientras que la elección de un yate con un gran potencial charter puede mejorar mucho las perspectivas de reventa.
Aunque cierta depreciación es inevitable, puede gestionarse eficazmente con decisiones de compra inteligentes y un mantenimiento diligente. Si desea saber cómo realizar una inversión inteligente y encontrar un yate que se adapte a sus necesidades, contacte con nuestro equipo de expertos dedicados.