Nacida cerca de su ciudad favorita, Rotterdam, y criada en Roermond -ciudad conocida por su intrincada red de vías navegables-, Manuëlle desarrolló desde muy pequeña una profunda conexión con el mar.
Crecer en un país donde 25% de la tierra está por debajo del nivel del mar fomentó naturalmente su afinidad por el agua y todo lo que la rodea.
Con experiencia en ventas internacionales en la industria textil, Manuëlle ha viajado mucho y ha adquirido un gran aprecio por las diferentes culturas e idiomas. Su pasión por la comunicación se extiende a su vida personal, donde da clases de neerlandés por las tardes y disfruta compartiendo su lengua materna con los demás.
Además de su experiencia empresarial global, ha pasado muchos años trabajando como compradora misteriosa en sectores como la automoción y la relojería de lujo. Todo ello ha contribuido a forjar su buen ojo para el detalle y a afinar su experiencia en atención al cliente, cualidades que siguen definiendo su enfoque profesional en la actualidad.