Situado en la costa occidental de Sudamérica, a horcajadas sobre la línea ecuatorial, el fascinante país de Ecuador presenta una gran diversidad. Las costas escarpadas, la selva amazónica, las altas cumbres de los Andes y las islas Galápagos, repletas de vida salvaje, forman parte de este asombroso destino.
Los dos primeros lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO fueron las Galápagos y la ciudad de Quito. Para conocer a fondo la cultura y la historia locales, las bulliciosas ciudades repartidas en 24 provincias le proporcionarán un auténtico sabor. La capital, Quito, con un impresionante telón de fondo volcánico, está repleta de atracciones: Destacan la Catedral de Quito y la Basílica del Voto Nacional, además de numerosos parques de gran belleza.
No se pierda la oportunidad de vivir una inmersiva aventura amazónica. Descubra la fauna y flora autóctonas, mientras las comunidades tribales deleitan a los visitantes con experiencias culturales. Alternativamente, los Andes ecuatorianos rebosan de actividades emocionantes como rafting en aguas bravas, equitación, senderismo y ciclismo, todo ello en un entorno exquisito. Diríjase a la pequeña ciudad montañosa de Otavalo para una terapia de compras en el singular mercado de artesanía o relájese en las aguas termales de Baños Baños.
Bordeado por el Pacífico Sur, el serpenteante litoral ecuatoriano está formado por numerosas playas y animadas ciudades costeras. Disfrute de las largas y aterciopeladas playas de Puerto López y, cuando se ponga el sol, piérdase al ritmo de los numerosos clubes de salsa. Muy cerca se encuentra la hermosa Isla de la Plata, a la que se puede llegar fácilmente en yate para disfrutar de impresionantes vistas. El Pueblo Ecológico Alandaluz ofrece actividades en la naturaleza y ecotours, mientras que Salango es la playa perfecta para practicar snorkel o submarinismo.
¿Por qué visitarnos?
- Hermosas playas
- Historia y cultura
- Buceo en pecios
- Pesca de altura
- Impresionantes vistas
- Excelentes lugares para surfear
- Vida salvaje